Presas y Molinos

Las aguas del río Guadarrama han sido aprovechadas para muchos usos a lo largo de la historia. Se han levantado presas, utilizadas para poder regar o hacer canales de navegación. Se han construido también molinos hidráulicos, que aprovechaban la fuerza de las aguas para moler los cereales.

La presa medieval de Móstoles
Esta presa, situada a la salida del Parque El Soto, en Móstoles, fue construida en época medieval para regar las huertas situadas aguas abajo, por los habitantes del pequeño pueblo de Arroyo De Viñas, despoblado en el siglo XIV. Se utilizó al menos hasta el siglo XVII.

Los molinos de cubo de Arroyomolinos
En el arroyo de los Combos, a su paso por Arroyomolinos, se construyeron, a partir del s. XIII, hasta siete molinos de cubo, algunos dobles, que aprovechaban las fuerzas de las aguas para moler cereales. A ellos acudían las gentes de la comarca para obtener la harina.

La Presa de El Gasco
La presa del Gasco, levantada a finales del siglo XVIII, fue una de las primeras y más ambiciosas obras de ingeniería civil llevadas a cabo en España. Diseñada por el ingeniero francés Carlos Lemaur, la presa formaba parte de un faraónico proyecto que pretendía unir Madrid con el océano Atlántico mediante un canal de 771 kilómetros de longitud, que conectara los cursos de diversos ríos, desde el Guadarrama al Guadalquivir.

Con sus 93 metros, la presa del Gasco habría de ser la más alta del mundo en aquella época. Pero el proyecto nunca llegó a finalizarse. La falta de financiación, las envidias, la complejidad de las obras y algo de mala suerte, hicieron que se abandonaran los trabajos cuando ya se habían construido 30 kilómetros de canal, se habían levantado 37 acueductos y la presa había alcanzado los 50 metros de altura.

El derrumbamiento de buena parte de su estructura tras unas lluvias torrenciales fue el punto y final a la idea de buscar una salida navegable al mar para la capital del reino.