Puentes

Puente de Alcanzorla
El puente de Alcanzorla, situado entre Galapagar y Torrelodones, fue construido, probablemente en el s. X, para servir al camino militar que unía las atalayas o almenaras -como la más cercana, la de Torrelodones- que protegían a los musulmanes de las incursiones de los cristianos del norte.

Puente del Retamar
El puente del Retamar fue proyectado a finales del s. XVII y terminado hacia 1730, por el arquitecto Pedro de Ribera, autor también del puente de Toledo, en Madrid, para servir al nuevo camino, más directo, de Madrid a El Escorial, pasando por Colmenarejo, y a Castilla La Vieja, por Galapagar.

Puente de Herrera
El puente Nuevo o de Herrera fue construido en 1581 por Juan de Herrera, el arquitecto del Monasterio de El Escorial. El puente fue levantado, después de varios accidentes mortales en el vado que allí había, para que Felipe II pudiese cruzar el río sin peligro en su camino a El Escorial.

Puente del Herreño
El paso del Guadarrama por la zona de este puente aparece citado ya en 1249 y sirve a varios caminos antiguos, como la vía romana de Segovia a Titulcia y la Cañada Real Segoviana. El puente actual, obra de la segunda mitad del siglo XVIII, tiene tres bóvedas de arco escarzano, con dos tajamares coronados por dos cuerpos cónicos.

Puente del Aguijón
El puente sobre el que pasa la carretera de Extremadura fue construido entre 1797 y 1805, según planos del ingeniero Miguel de Inza. Originariamente tenía siete arcos con bóveda escarzana, pero los dos del extremo oeste fueron terraplenados después de ser volados en 1936, durante la Guerra Civil.

Puente de la Navata
El puente de la Navata, del Molino o puente Viejo enlazaba el camino de Galapagar con Hoyo de Manzanares. Construido en época bajomedieval vino a sustituir al arruinado puente de Alcanzorla. Consta de tres arcos con bóvedas de medio punto de sillería que hoy apenas se pueden ver por estar casi ocultos por una pasarela de hormigón.